hernia inguinal


HERNIA INGUINAL EN LOS NIÑOS



¿Qué es una hernia inguinal? ¿Qué es un hidrocele?

¿Son frecuentes las hernias inguinales en los niños?

¿Hay alguna condición que haga más frecuente las hernias inguinales? ¿es hereditario?

¿Qué complicaciones puede tener una hernia inguinal?

¿Cómo se diagnostica una hernia inguinal?

¿Cuándo se debe realizar el tratamiento de una hernia inguinal?

¿Cómo se operan las hernias inguinales?




¿Qué es una hernia inguinal? ¿Qué es un hidrocele?

La hernia inguinal típica de los niños (denominada también indirecta) es la protusión del contenido intraabdominal en el canal inguinal debido al fallo del cierre del conducto peritoneo-vaginal*.

El hidrocele es el acúmulo de líquido en este mismo espacio.


¿Son frecuentes las hernias inguinales en los niños?

Es una de las patologías más frecuentes que tratamos los cirujanos pediátricos.

La hernia inguinal ocurre en 1-5% de todos los recién nacidos y aproximadamente un 10% de los prematuros (siendo más frecuente cuanto más prematuro sea).

La incidencia más alta ocurre durante el primer año y más en el primer mes de vida.

Aparece en los varones de 3-4 veces más que en las mujeres (aunque esta proporción varía de unas series a otras) y más en el lado derecho. Puede ser bilateral, siendo esto más frecuente cuando se presenta en el lado izquierdo.


¿Hay alguna condición que haga más frecuente las hernias inguinales? ¿Es hereditario?

La hernia inguinal y el hidrocele tienen una etiología común y también su tratamiento es muy similar.

*Durante el periodo fetal el testículo desciende hacia el canal inguinal arrastrando con él una pequeña bolsa de peritoneo. Esto se denomina el proceso vaginal o conducto peritoneo-vaginal. En las niñas hay este mismo remanente denominado canal de Nuck. Este conducto se cierra antes del nacimiento en el 95-98% de los fetos.

Cuando este proceso no se cierra da lugar a un espectro de anomalías.

Las hernias inguinales son más frecuentes en aquellos niños con defectos de la pared abdominal como el síndrome de Prune-Belly, también en los que la presión abdominal esta aumentada (enfermedad respiratoria crónica, diálisis peritoneal, derivaciones ventrículoperitoneales, ascitis…), alteraciones del tejido conectivo, alteraciones del sistema genitourinario y en aquellos con antecedentes familiares.


¿Cómo se diagnostica una hernia inguinal?

La visualización repetida por los padres o por el pediatra del niño junto con la exploración clínica del cirujano infantil suelen ser suficientes para el diagnóstico sin la realización de otras pruebas.

Los primeros que suelen sospechar el diagnóstico son los padres al ver un bulto por encima del pliegue inguinal. La aparición de este bulto puede coincidir con el llanto del niño o la realización algún esfuerzo (tos, realizar deposición…) o simplemente hacerse visible al ir a cambiarle el pañal. En ese caso lo mejor es consultar a su pediatra para que si sospecha o confirma el diagnóstico le remita a un cirujano pediátrico. También puede pedir cita directamente con un cirujano pediátrico.

Cuando se les explora en la consulta la mayoría no tiene la tumoración presente, es decir, no tiene la hernia salida. En ese caso, si el niño es mayor, se intenta que colabore tosiendo o haciendo fuerza con el abdomen. Si es pequeño hay algunas maniobras que se pueden realizar para comprobar su existencia. Si no se logra que salga hay algunos signos indirectos que a un cirujano con experiencia le suele ser suficiente para sospecharla.

Si la hernia está incarcerada en el momento de la exploración el diagnóstico suele ser más sencillo, pero en caso de duda se puede realizar una ecografía.


¿Qué complicaciones puede tener una hernia inguinal?

La complicación más frecuente es la incarceración y es uno de las formas de presentarse la hernia por primera vez. La frecuencia de incarceración es de un 14-31% y ocurre generalmente en los niños menores de 1 año.

Por eso se indica su reparación una vez que han sido diagnosticadas.


¿Cómo y cuándo se debe realizar el tratamiento de una hernia inguinal?

El tratamiento es siempre quirúrgico bajo anestesia general pero de forma ambulatoria si no hay alguna condición que lo contraindique.

Si la hernia está incarcerada y no se puede reducir entonces el tratamiento debe ser urgente para evitar la estrangulación del intestino.

Si la hernia es reductible fácilmente entonces lo aconsejable es realizar el tratamiento de forma programada.


¿Cómo se operan las hernias inguinales?

Hay dos tipos de cirugía principalmente: la tradicional o herniorrafia abierta y mediante cirugía mínimamente invasiva o herniorrafia laparoscópica

En ambas el objetivo es el mismo, cerrar la comunicación que permite la salida del contenido intestinal a través del canal inguinal.

En la herniorrafia abierta se realiza una incisión en la piel de unos 3-4cm, por encima del pliegue inguinal, se diseca hasta llegar al saco de la hernia, se separa éste de las estructuras cercanas y se cierra. Una vez hecho esto se vuelven a suturar los planos que se han abierto hasta la piel.

Como en todas las incisiones en los niños nosotros tratamos de hacer suturas intradérmicas en la piel, es decir, damos los puntos de manera que no se vean por fuera, lo que mejora el resultado estético y además evitamos la molestia de retirar los puntos.

En la herniorrafia laparoscópica cerramos igualmente esta comunicación pero a través de 3 pequeñas incisiones: una a nivel del ombligo para introducir una óptica de 5mm, y otras dos para unas pinzas de 3mm a ambos lados del ombligo. De este modo con la óptica vemos si hay hernia o no, el tamaño, los elementos del canal inguinal como el deferente y los vasos espermáticos en los niños… Mediante estas pinzas realizamos el cierre del saco herniario, sin tener que abrir el canal inguinal ni manipular las estructuras a este nivel.


¿Hay alguna razón para poder hacer un tipo u otro de cirugía?

La herniorrafia inguinal abierta se puede realizar en cualquier caso.

Para poder realizar la herniorrafia laparoscópica se necesita, en primer lugar, un equipo con experiencia en este tipo de cirugía ya que, aunque es una técnica rápida, es bastante demandante técnicamente y hay pocos equipos en España que lo lleven a cabo. Además de eso hay que tener el material de laparoscópia específico para este tipo de cirugía.

Los casos indicados para este tipo de cirugía son:

Hernia inguinal bilateral

Hernia inguinal de un lado o de los dos y hernia umbilical asociada

Hernia inguinal asociada a testículo no palpable de ese lado

Hernia crural

Hernia inguinal reproducida (de cirugía abierta o laparoscópica)


¿Qué ventajas tiene el abordaje laparoscópico de las hernias inguinales?

Muy rápido y menos agresivo que la cirugía abierta si no hay hernias (se vería desde que introducimos la cámara por el ombligo por lo que no haríamos ningún tipo de manipulación sobre el canal inguinal)

Diagnóstico muy fácil en los casos que serían más difíciles por cirugía abierta como por ejemplo en las hernias crurales

No tocamos los elementos del canal inguinal (deferente, vasos espermáticos…)

Técnica sencilla en hernias reproducidas

Resultados comparables a la cirugía abierta

Evitamos las hernias metacrónicas, es decir, siempre vemos los dos lados con lo cual aunque el niño tuviese una hernia en el otro lado que aún no hubiese dado síntomas y por tanto no diagnosticada, la corregimos en la misma cirugía y evitamos cirugías en el futuro.


Si quieren más información sobre el postoperatorio vayan al enlace de "Recomendaciones al alta"




Cirpemi Cirugía Pediátrica © 2014 - info@cirugiapediatrica.es - Tfno 91 376 70 40 - Madrid - España - Diseño Web TaLLo